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viernes, 6 de enero de 2012

La nueva Vespa MP6


Han pasado casi 70 años desde que el empresario Enrico Piaggio lanzara su primer modelo de vespa: la Vespa 98cc de 1946. Pocos eran los afortunados que aquel entonces podían hacerse con una motocicleta; las secuelas de la Segunda Guerra Mundial hacían mella en una Europa gris, desgarrada y demolida por las atrocidades de la beligerancia y los regimenes totalitarios de Mussolini y el Führer alemán. Mientras el mundo entero se intentaba recomponer de este hecho devastador, en Italia empezaron a comercializar las primeras unidades de la MP6; una moto pensada para la comodidad y agilidad de los usuarios, con la inmortalidad del chasis monocasco que tanto caracteriza a las vespas y cuyos primeros modelos prescindían de claxon. 

Siete decenios después de la creación del primer modelo de Vespa, la MP6 ha podido alardear durante todo este periodo de ser el único modelo de la marca que ha contemplado en su plenitud los hechos más relevantes y polémicos del pasado siglo XX: el inicio de la Guerra Fría, la creación del Estado israelí, la división de Alemania y el nacimiento del muro de Berlín, la llegada del hombre a la luna, los avances tecnológicos y la invención del microchip, las revoluciones estudiantiles de Mayo del ’68 con la figura tumultuosa de Dani "el rojo", los nuevos movimientos sociales e incluso el surgimiento de la World Wide Web, tan caótica e imprescindible en el mundo desarrollado. 

Recién estrenado el 2012, Piaggio nos brinda la oportunidad de conocer su última creación: la 946. Este modelo evoca nostálgicamente la estética retro de los modelos de antaño, concretamente al que hace referencia al MP6. El casco integral, una vez más, hace de la marca italiana su leitmotiv y su símbolo de distinción, con unas líneas más curvas de lo habitual y con una estética más rompedora que en otras ocasiones, como podemos apreciar en el sillín "flotante" del que  sustenta este modelo.
Piaggio apuesta por la gama monocilíndrica de 125cc y 150cc, de baja sonoridad, refrigeración por aire, tres válvulas e inyección electrónica para solemnizar uno de sus modelos más emblemáticos y recordados de todos los tiempos, la inigualable MP6.






jueves, 17 de noviembre de 2011

El primer modelo de Vespa

La Vespa nace con una cilindrada de 98cc, motor de un cilindro y dos tiempos (monocilíndrico) refrigerado por aire mediante un ventilador montado sobre la magneto. La presentación de las primeras 15 motos Vespa tuvo lugar en abril de 1946 en el Club de Golf de Roma. Los padres de la nueva moto eran el empresario  Enrico Piaggio y el ingeniero aeronáutico Corradino D'Ascanio.  Al terminar la Segunda Guerra Mundial, Piaggio tuvo la visión de un medio de transporte cómodo, de fácil manejo y barato y es aquí donde nació el primer modelo de Vespa: la Vespa 98 del año 1946.



Este hecho supone un cambio sin precedentes, ya que la exclusividad del diseño de las Vespas la diferenciaban claramente de cualquier otro prototipo de motocicleta. Este modelo se fabricó entre 1946 y 1947 en cuatro series diferentes. En la primera ya se aprecian mejoras frente al modelo MP6: por ejemplo la forma del faro y el guardabarros delantero, la incorporación del claxon o la reducción del tamaño de los cofres laterales; el izquierdo queda recortado para dejar sitio al tubo de escape y el derecho está perforado en el centro y deja a la vista la rejilla del ventilador. 
A destacar la inmortalidad y la definitiva imagen del producto Vespa ha sido su chasis monocasco. Este primer modelo contaba con un equipo propulsor de 98cc, una potencia de 4500rpm y alcanzaba una velocidad de 60km/h. Se caracterizaba por presentar un manillar de tubo y el faro bajo. 


Las principales peculiaridades de fabricación son las siguientes: carrocería de chapa forjada con viga central rebajada al nivel de la plataforma; amplio carenado protector; grupo motor-cambio-transmisión en posición lateral-trasera derecha, que bascula junto con la suspención de la rueda trasera; ruedas de pequeño diámetro fijadas con barras de tipo automovilístico y fácilmente desmontables; posibilidad de transportar una rueda de repuesto que, junto con el portaequipajes, es opcional. 

La difusión de este modelo se basó en una acertada estrategia comercial adoptada por Enrico Piaggio, que buscaba apoyarse en los concesionarios de Lancia, asimilando de este modo su vehículo a un producto automovilístico. Además, la posibilidad del pago aplazado -sobre un precio de 68000 liras- facilitó en gran medida su adquisición por parte del público.